Empezamos a finales de 2019 con una pregunta concreta: ¿por qué el expediente clínico de un trabajador vive repartido entre un archivero, tres formatos distintos y la cabeza del médico de planta?
La primera versión reunió lo indispensable en un solo lugar: personal interno y externo, historia clínica, notas médicas con diagnósticos y tratamientos, antecedentes, recetas y documentos. No era espectacular. Era el cimiento.
El primer año de uso real nos enseñó lo que ninguna especificación anticipa: que un empleado se da de baja y su expediente no desaparece, y que una organización tiene varias empresas y no una.
Ese año llegó la operación multiempresa, la baja y reactivación de pacientes con trazabilidad y los primeros estudios propios de la disciplina: prueba de mascarilla, áreas de riesgo laboral e Ishihara. Entendimos que no construíamos software médico genérico. Construíamos salud ocupacional.
En 2021 nos detuvimos a reconstruir los cimientos: renovamos por completo la base técnica de la plataforma y revalidamos módulo por módulo para que ningún cliente perdiera un solo día de servicio. Nadie ve ese trabajo, pero era la diferencia entre un producto con futuro y uno con fecha de caducidad.
Con la base ya firme llegaron la espirometría completa, la alcoholimetría integrada al expediente, la agenda enlazada con los exámenes y el historial de bajas con motivo.
2022Que el sistema se adapte, no la gente
Nuestros clientes no viven aislados: tienen nómina, recursos humanos y control de personal. Ese año conectamos la plataforma con esos sistemas para que el alta, la actualización y la reactivación de un trabajador ocurran sin doble captura.
También llegaron las plantillas configurables —cada organización define sus propias preguntas de audiometría y espirometría sin depender de nosotros—, los reportes clínicos con empresa, puesto y médico tratante, y los primeros tableros para ver el conjunto.
Si administras el expediente clínico de miles de trabajadores, la seguridad no es una característica. Es la condición para existir. En 2023 rehicimos el acceso a la plataforma: verificación en dos pasos, códigos de recuperación e inicio de sesión con la cuenta corporativa de cada organización.
Ese mismo año el producto se consolidó oficialmente como gexdi. No fue un cambio de nombre: fue el reconocimiento de que lo que empezó como una solución puntual ya era una plataforma con identidad propia.
2024El expediente completo
Durante años, la historia clínica ocupacional vivía repartida: un poco en la nota médica, un poco en el estudio, un poco en el papel. En 2024 la unificamos, con antecedentes laborales y clínicos, datos del puesto al momento del examen, exploración física y somatometría en un mismo documento.
Ese año también nacieron los programas de seguimiento: crónicos degenerativos, lactancias y control prenatal. Dejamos de registrar consultas. Empezamos a acompañar trayectorias.
2025 fue el año menos vistoso y probablemente el más importante: permisos coherentes para cada rol, cierre de sesión que revoca el acceso de inmediato, configuración por sede sin esperar una actualización y validaciones con mensajes claros.
Y llegó una de nuestras piezas más sólidas: la vigilancia de salud auditiva con el método de Desplazamiento Estándar de Umbral de la norma OSHA 1910.95, con tablero, seguimiento por trabajador y filtros por sede y período. Cumplir una norma no significa marcar una casilla. Significa implementarla de verdad.
2026De registrar a entender
Después de seis años acumulando datos clínicos confiables, la pregunta cambió: ya no era cómo registramos esto, sino qué nos está diciendo. Nació el score de salud 0–100 y los paneles de tratamientos activos, cobertura de exámenes, ausentismo, medicamentos y cobertura vacunal, filtrables por sede.
Ampliamos la cobertura a familiares y colaboradores, sumamos plantillas de receta por sede, la vista matricial de exámenes por empleado y una gestión de citas con historial y cancelación automática.
Somos un equipo pequeño. Eso nos obligó a elegir bien: no perseguir todas las funcionalidades, sino las que resuelven de verdad; no anunciar lo que no está terminado; no dejar deuda técnica esperando a que se vuelva problema de alguien más.
Detrás de cada dato hay personas. Nunca lo hemos olvidado.
Somos gexdi.